31 de julio
descargo.
mi mamá decidió renunciar a su trabajo en la peor crisis económica que yo he llegado a vivir. sé que ella sobrevivió al 2001 y que esto quizás le parezca nada, pero los salarios cada vez van a peor y el precio de la comida sube y sube y se escapa de nuestras manos la carne primero, el cartón de huevos después, las cajas de leche siguiente, y finalmente todos los tubérculos que se te ocurran, quedando como única salvación un paquete de fideos y otro de arroz, intercalándose entre los días de semana.
la facultad está en quiebra y la cursada es azarosa. el día de mañana quizás haya paro, la semana que viene quizá se detenga completa la facultad, el semestre que sigue ni siquiera es seguro que las clases inicien. mi carrera es, a mirada general, la carrera más dispensable de todo el repetorio por elegir. ¿qué mierda aprende uno en Letras Modernas? ¿qué podés ser, distinto a profesora? cómo si ser profe fuera poca cosa, cómo si la sociedad entera no se edificara sobre el arduísimo trabajo del que enseña a leer y escribir, del que le sirve la merienda a treinta niños a la vez, y paralelamente se encarga de explicarle a los papás porqué pegarle a sus hijos está mal y no es el modo de educar NUNCA. de todos modos, no puedo evitar sentirme una egoísta. elegí estudiar “lo que me hace feliz”, y no algo que pueda darme plata y salvarme de la caída interminable que implica vivir en la pobreza. de todos modos, me pregunto yo: ¿qué me hace creer que podría haber estudiado algo más “rentable”? ¿qué me hace creer que lo hubiera soportado, o de plano, que hubiera podido estudiarlo? tengo una tolerancia a la frustración bajísima, casi nula, y eso hubiera sido una traba colosal para estudiar algo que no me hiciera feliz.
he buscado trabajo incesantemente, y sin embargo no me toman. no entiendo porqué, creo que mi imagen no es tan disruptiva y mis capacidades laborales son genuinas y certeras. puedo hacer cualquier cosa, cualquiera. y sin embargo no me toman, no me toman, no me toman. estoy desesperada, sacando créditos para pagar pequeños momentos de felicidad, con la vana ilusión de que la plata va y viene, pero que la vida sólo va. y no es así. la vida y la plata van de la mano, juntas, y cuando no hay plata no se vive, y uno no puede depender permanentemente de la bondad de los otros y el corazón amable de los amigos, porque en cuyo caso: ¿qué me diferencia de un indigente que pide sollozando un par de monedas para la cena de esta noche, o el alcohol que lo hará sentir calentito en el invierno? quizá la única diferencia es que él tiene 10 años más que yo, pero mi destino no será muy lejano a su realidad. tengo miedo, juro que estoy aterrada, y no sé por dónde empezar a resolverme.
en mi casa todos los días sufro. mi familia no me soporta, y a decir verdad, tampoco yo a ellos. los amo con toda la amplitud de mi alma, pero están podridos por dentro y no hacen más que rabietas y desvaríos. cada escenario de esta casa es un campo minado, todo está mal y por resolverse, pero nunca nada se arregla porque las armas están tomadas y apuntando al del lado. yo me siento especialmente apuntada. la hija psiquiátrica, que se desaparece por días y que, cuando vuelve a asomarse, sólo se queja de la situación deplorable del hogar y de las violencias múltiples que acontecen en cada habitación. mi casa es el único lugar donde siento correcto caer, y sin embargo no puedo poner un pie en este lugar sin sentir que todo, todo, está mal. la última pelea que tuve con mi padre se fue al plano físico, porque él me apuntó con un trozo de madera y me amenazó meneándolo en el aire. le grité, le pegué a esa tabla miserable, y al levantarme del piso decidí irme inmediatamente. esta casa no es para mí ni lo será nunca. ¿pero dónde sí pertenezco? ¿dónde? ¿por qué me siento patéticamente cómoda en la miseria? ¿por qué me siento bienvenida en la indigencia? es, acaso, una reverberación del inconsciente; ya sea porque afianza su destino, o porque se reconoce en lo sucio y abandonado.
mis últimos estudios ginecológicos dieron un resultado desalentador. metaplasia escamosa en todo el cuello uterino. queda revisar a qué se debe: si a fumar en exceso o a cáncer, en el peor de los casos. sea como sea, no estoy dispuesta a dejar de fumar, y si la muerte quiere llevarme en forma de enfermedad autoinmune, me temo que no podré ceder ante ese capricho y, finalmente, acabaré con mi vida como es debido. siempre supe que había algo terriblemente mal en mí y en mi útero, en la “matriz de vida” que se me asignó al nacer. no es normal sentir tanto dolor al menstruar. todo mi cuerpo se siente apaleado.
todos los días despierto con la mirada nublada por la rabia. “son ellos o yo, son ellos o yo. no podemos vivir todos. son ellos o yo” se repite en mi cabeza. ellos, que me mataron en vida, que asesinaron todo lo que mi alma pudo llegar a ser, deberían pagar las consecuencias de sus actos y morir de la forma más despiadada que se pueda imaginar la mente humana. ellos, que hicieron de mí lo que quisieron, que vendieron el cuerpo de una niña, que la usaron como quien usa una pelota de goma para hacerla rebotar contra el piso, que por años se escurrieron en mi cama mientras dormía, que me torturaron físicamente, que me persiguieron con un arma apoyada en el centro del cráneo y me advirtieron que, de abrir la boca, moriría. ellos o yo. es así de simple. ellos o yo. y a quién quiero engañar, la puta madre, si cada vez que fantaseo con matarlos me retuerzo de asco y miedo; sé que no podría empuñar un alma frente a su pecho sin que me tiemblen las piernas y caiga al suelo en llanto. sé que no podría dispararles sin dispararme luego. sé que no podría chocarlos y huir, porque el golpe que haría su cuerpo húmedo y carnoso contra el capó del auto me perseguiría hasta que acabe conmigo misma. sé que soy yo quien debe dejar de vivir. a la vez, pensar en mi muerte sólo representa una calidez y una paz que no me ofrece nada más en el mundo. ni el amor verdadero, ni el dinero en cataratas, ni salud por siempre y para siempre. la muerte es el único asilo que me ofrece esta miseria que llamo vida.

