síndrome del suspiro
I.
me siento mal, profundamente mal, terriblemente mal. no sé qué hacer, siempre actúo cuando es demasiado tarde.
ya nada me hace genuinamente feliz, no sé cuándo fue la última vez que mi piel se puso de gallina por goce. olvido las cosas porque nada me interesa lo suficiente; yo, que supe recordar y notar todo, ahora debo esforzarme en percibir y memorizar.
¿qué me pasa? ¿qué mierda me pasa?
tengo un espíritu deseoso de tanto, y sin embargo un alma tan apenada... en mí conviven permanentemente dos fuerzas muy contrarias, y no puedo darles forma ni dejarlas convivir tampoco. soy un animal que escapa de su cazador. soy un preso rogando por su libertad. soy una madre llorando por ayuda. soy un paciente psiquiátrico. poco más que eso.
los días pasan y me veo caer como un fruto podrido.
II.
cuándo será el día en que no tema al amor
cuándo será el día en que confíe que puedo ser amada con honestidad
no puedo acercarme a nadie jamás porque considero que nadie tiene intenciones buenas
somos animales despiadados
lo sé profundamente
tengo miedo
y estoy sola
III.
y en cada noche de la humana vida
el cuerpo diminuto de la mujer se derretía en la cama
se adhería su carne a las colchas
y despegarla en la mañana era imposible sin escuchar sus gritos de dolor.
déjenla en paz, ella ya soportó demasiado.

